HORIZONTE MATERIAL Y ESPIRITUAL DEL PROYECTO NACIONAL SIMÓN BOLÍVAR/PLAN SOCIALISTA SIGLO XXI
miércoles, 7 de enero de 2009
Ética de la Mujer Nueva y el Hombre Nuevo y Principios de las Tres R en el III Período Histórico de la Revolución Bolivariana
"La década que viene será una dura batalla. Preparémosnos." Comandante Presidente Hugo Chávez Frías
"¡Dichosos vosotros qué vais a emplear el resto de vuestros días por la libertad de la patria!"
Simón Bolívar, el Hombre de las Dificultades
En el marco de la plausible tesis de las tres períodos históricos de la Revolución Bolivariana en que la década del 2009 al 2019 es el tercer período correspondiente a la consolidación del Socialismo Venezolano con esencia Bolivariana e Indonuestroamericana, la permanente convocatoria radical de las tres R al revés: Revisión, Rectificación y Reimpulso Revolucionario formulada por nuestro Presidente Comandante Hugo Chávez Frías, es invocación de amor popular para reafirmar la refundación ética y moral de la nación en el contexto histórico y sociocultural del proceso de formación de conciencia socialista bolivariana de la ciudadanía venezolana que haga posible el desarrollo necesariamente humano de la Mujer Nueva y El Hombre Nuevo.
La Mujer Nueva y el Hombre Nuevo son imprescindibles para hacer realidad un nuevo modo de actuación caracterizado por el amor solidario al prójimo por el que se alcanza la mayor suma de felicidad posible para todas y todos compartiendo equitativamente el bien común en el marco de un sistema de valores revolucionarios transformadores que requiere de una Cultura Revolucionaria Transformadora y de una Educación Revolucionaria Transformadora que impulse en el ser humano la decisión de llevar a cabo la formación y adquisición de una conciencia del deber social que implica una conciencia política, una conciencia científica, una conciencia económica, una conciencia de unidad cívico-militar, una conciencia antiimperialista, una conciencia de paz, una conciencia ética revolucionaria de moral y luces nuevas, y por ende, una conciencia socialista bolivariana o conciencia universal del poder popular .
Evidentemente, la preparación ideológica de toda la ciudadanía venezolana -y más allá- es una necesidad de la formación revolucionaria y una de las condiciones indispensables para la victoria de la Humanidad que en nuestro caso patrio y/o matrio consiste en el desafío de alcanzar con dirección científica emancipadora a través de una estrategia perfecta, las metas y propósitos del histórico proyecto socialista venezolano enmarcados en el actual Plan Nacional Simón Bolívar –Primer Plan Socialista de la Nación, y en el que sigue, Segundo Plan Socialista de la Nación cuyo alcance llega al 2021 e impacta como reverbero en los planes sucesivos del presente siglo y milenio. Lo que inevitablemente se le opondrá a este impulso creador planificado científica o socialistamente, no es poca cosa, se trata de la cultura vieja en que nos hemos formado o deformado y que Chávez desde un punto de vista psicológico ha caracterizado así: “Dentro de nosotros mismos hay fuerzas inconscientes que se convierten en obstáculos de la transformación.”
Tal fuerza contraria y opuesta a nuestros propios intereses y necesidades de igualdad, libertad y justicia social sólo puede ser contrarrestada y neutralizada de acuerdo al mismo Chávez con “paciencia y más paciencia, trabajo y más trabajo, constancia y más constancia, socialismo y más socialismo para tener patria” Ciertamente, ese poderoso enemigo del socialismo o del humanismo que es en sí el analfabetismo ideológico atenta infiltradamente en nuestro propio ser interno contra el armónico desarrollo del III Período de la Revolución Bolivariana y está anclado en la ausencia, carencia o falta de conciencia ideológica revolucionaria transformadora que es el único potencial y poder capaz de garantizar la transición del hombre viejo -que se aferra moribundo a la sociedad injusta del capitalismo inhumano y deshumanizador- hacia el hombre nuevo de la sociedad justa en construcción por el socialismo bolivariano que busca el adelantamiento de lo verdaderamente humano.
Nuestramisión socialista bolivariana tiene como medio y fin humanista construir conscientemente unaCultura Nueva que conduzca a un estado de Conciencia RevolucionariaTransformadora que guíe a la comprensión de que el único modo de ser mujeres nuevas y hombres nuevos es el de ser libres siendo cultos, al saber realizar cotidianamente la unidad de práctica y teoría o praxis creadora del trabajo y el estudio que se suscita socioeconómicamente en la reunión consciente de saber popular y ciencia al servicio del pueblo mediante la dialéctica trabajo-saber fundamentada en la moral y la luces contenidas en la Ética del Poder Moral de Simón Bolívar, esencia de una Nueva Ética Socialista concebida comoÉtica del Poder Popular organizadora e inventora de nuevos modos de actuación revolucionarios arraigados en la experiencia y el conocimiento pertinentes a una arquitectura cultural humanista espiritual que requiere una sociedad nueva con una dirección y liderazgo que individual y colectivamente esté comprometida a defender con su vida, su salud y todo su ser el porvenir de nuestro hogar, nuestra Madre Venezuela, nuestra Madre Tierra.
Esta misión sagrada es una tarea titánica que requiere el concurso corresponsable de voluntades y conciencias unidas por la mutua desición revolucionaria transformadora de ejercer la propia soberanía que permite saber desear y saber realizar lo justo para saber gobernarse a sí mismo como individuo en colectivo en una sociedad humanista emancipadora, o sea, el de ser libres y virtuosos por la praxis pedagógica radical de una formación ciudadana y educación popular con valores socialistas que implica una educación revolucionaria y una cultura revolucionaria acorde a la histórica realidad planteada en Venezuela y en el planeta. En tal sentido, los esfuerzos incesantes de la dirección y liderazgo de nuestro gobierno revolucionario conectado indivisiblemente con el poder popular de donde proviene ha inventado y generado alternativas de organización socioeconómica y política con propuestas de instrucción y educación ligadas a la formación ideológica revolucionaria a través de las Misiones Socialistas, los Consejos Comunales, el ejemplo ético revolucionario e ideas pedagógicas radicales de nuestro Comandante Presidente Hugo -entre otros ejemplos- basado en el trabajo y la experiencia socialista de colectivos e individualidades históricamente entregados a la causa justa del Bolivarianismo Revolucionario o Socialismo Bolivariano, todo esto con la finalidad de superar la injusticia social a través de una Nueva Institucionalidad Revolucionaria que busca romper el molde capitalista y neocolonial imperante para trascender a la sociedad justa que necesitamos y queremos con una dirección científica o claramente socialista.
Este inventar o errar para transformar revolucionariamente nuestra realidad demanda el uso científico de las tres R al revés: Revisión, Rectificación y Reimpulso Revolucionario como Sistema de Trabajo del Poder Popular para la organización, planificación, gestión y control de las acciones conscientes para el desarrollo socialista venezolano enmarcadas en las líneas estratégicas del Plan Nacional Simón Bolívar, con el fin de generar una capacidad de dirección científica para que la Mujer Nueva y el Hombre Nuevo tomen decisiones acertadas con el objeto de desarrollar la estrategia perfecta anunciada por Chávez para salvaguardar la existencia del ser humano en libertad mediante un soberano modo de actuación socialista bolivariano en el escenario de una oportunidad histórica propicia para la construcción del conocimiento como primer poder del pueblo y como poder de conciencia revolucionaria mediante el desarrollo sistémico del patriótico proyecto de vida socialista bolivariana que exige para su logro el mejor nivel de preparación y formación integral de las venezolanas y venezolanos -especialmente de sus cuadros- para enfrentar sin ignorancia, egoísmo e improvisación el justo desafío de la vital batalla de producir permanentemente nuestras necesidades materiales y espirituales sin explotarnos los unos a los otros.
Quiere esto decir, que tenemos hoy concretamente –como antes nunca lo tuvimos- un proyecto integral de nación soberana en el contexto creador de un modelo de gestión de dirección científica del poder popular con un sistema de trabajo socialista que genera capacidad de dirección con un enfoque sistémico radical que revisa, rectifica y reimpulsa revolucionariamente el Sistema de Sociedad Socialista Bolivariano en que la Mujer Nueva y el Hombre Nuevo son objeto y sujeto de su propia dirección. Pero también significa esto que la realidad patente en los espacios y ámbitos de toma de decisiones a nivel local, regional, e incluso a nivel nacional cuando no está ajustada a dicho modelo, está en contraposición al mismo, por desconocimiento, apatía, sabotaje y cualesquiera otras costumbres propias de la cultura vieja y su espiritualidad reaccionaria.
Este escenario evidencia que el pueblo venezolano aunque por derecho y justicia social está incorporado y comprometido mayoritariamente en cuerpo, alma, mente y espíritu al proceso de aprendizaje de toma de decisiones sobre los destinos de toda la sociedad y asimismo las organizaciones sociales y de masas participan en la dirección social socialista hasta el punto de tener la disposición de morir defendiendo la Revolución Bolivariana -de hecho y con todos los innegables esfuerzos realizados hasta ahora- aún falta afinar la estrategia perfecta para profundizar el proceso de formación ideopolítica del pueblo venezolano para que de manera consciente coadyuve a la aceptación y participación protagónica en el marco justo y legal de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela (CRBV) de aquellos que teniendo responsabilidades en la gestión pública (educación, salud, empleo, vivienda, ciencia y tecnología, deporte, seguridad ciudadana, entre otros) y también de aquellos que con responsabilidades de carácter privado, son irracional y automáticamente hostiles al proyecto patriótico venezolano.
Por la vía de este razonamiento “requerimos la estrategia perfecta rumbo a la victoria perfecta” según la exhortación de Chávez, con el objetivo de realizar el Proyecto Nacional Simón Bolívar y dar cumplimiento a la misión socialista de las Tres R y la Ética de la Mujer Nueva y el Hombre Nuevo durante el tercer período histórico de la Revolución Bolivariana en el contexto de la Batalla de Ideas obatalla del humanismo contra la deshumanización. Esta confrontación ideológica de la inconciencia de la mentira que oprime egoístamente, contra la conciencia de la verdad que libera solidariamente, busca convencer a aquellos y aquellas que aún contrarios al Plan Socialista Bolivariano que promueve conscientemente el progreso revolucionario transformador de los hombres y mujeres, sienten el verdadero deseo de ser mejores seres humanos, por lo que a pesar de su oposición y ausencia de formación ideológica aún estarían dispuestos a estudiar y debatir coherentemente argumentos que perfeccionen y superen la actual propuesta, pero en ese punto serán humanistas y defenderán con todo su ser la tesis de que “la vida sin ideas de nada vale. No hay felicidad mayor que la de luchar por ellas”, consideración ésta del Hombre Nuevo que personifica Fidel Castro, modelo ético ejemplar de la Espiritualidad Revolucionaria.En el caso de aquellos y aquellas que insensatamente con malignidad y alevosía pretenden ridiculizar y poner obstáculos al desarrollo humano en Venezuela y en el mundo sufrirán nuestro repudio moral y requerirán -para que no haya impunidad- cumplir con las sanciones estipuladas por la ley en el marco de los derechos humanos consagrados en nuestra Constitución Nacional.
La preparación y formación ideológica necesaria para la invención histórica del Socialismo Bolivariano entraña entonces la participación consciente de un actor social colectivo conformado por la diversidad de frentes sociales y organizaciones políticas –entre otros- que comparten con conciencia del deber social el bien común buscando la mayor suma de felicidad posible (realización colectiva de la individualidad). Este actor social colectivo con capacidad de dirección científica y un sistema de trabajo socialista para y por el Poder Popular crea y seguirá creando él mismo las condiciones necesarias para la realización humanista y espiritual del Plan Socialista Bolivariano,atendiendo la dirección trazada por el Padre Libertador:“El impulso de esta revolución está dado, ya nadie lo puede contener… Nuestro partido está tomado, retrogradar es debilidad y ruina para todos, debemos triunfar por el camino de la revolución y no por otro.”
Consecuentemente, con la real autoridad ética y moral del ejemplo virtuoso y emancipador del ComandantePresidente Hugo Chávez Frías y el auténticopoder crístico de su liderazgo y dirección revolucionaria transformadora, elPSUV, los Frentes Sociales, las Misiones Sociales y la Unidad Popular - toda la sociedad - saben o deben saber quela convocatoria de consolidar el Socialismo Bolivariano en Venezuela en la década presente y las venideras está unida a la convocatoria de las tres R y constituyen un llamamiento histórico que desde el ser sagrado del Espíritu Nacional, nuestro máximo líder ha dirigido a la conciencia del pueblo venezolano: “El socialismo es el Reino de Cristo aquí en la tierra”. “Hay que buscar trascender más allá del modelo del capital, hay que empezar una transición y yo creo que en Venezuela hace rato que empezamos ya. En Venezuela estamos transitando hacia el socialismo, nuestro socialismo”. Esta Buena Nueva Liberadora lleva consigo la proclama de acelerar el proceso consciente que es en sí el socialismo como movimiento creador y generador de ciencia y tecnología con una ética radical por y para el servicio de la humanidad que construye día a día el Nuevo Mundo que necesitamos y queremos; por ahora, el Plan PADREpara la aceleración del desarrollo regional en el marco de cinco líneas de acción: económico, social, político y territorial urge del concurso ético de la Mujer Nueva y el Hombre Nuevo en constante formación aquí y ahora, pues según Fidel Castro Ruz Comandante en Jefe de la Revolución Cubana inspiradora de la nuestra, “para que la ética no se transforme en una nube inalcanzable sobre la sociedad, ha de convertirse en una fuerza material en el hombre concreto”.
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